TEATRO PARA LA VIDA ESCOLAR

Herramientas dramatúrgicas al servicio de los docentes que afrontan conflictos en los centros escolares, para construir piezas dramáticas que muestren las violencias invisibles con grupos de alumnos voluntarios que visibilicen los conflictos de otros, exponiendo los distintos puntos de vista de las situaciones y sus protagonistas, respetando el anonimato.

Aprenderán interpretación vinculándola con:

– la escucha activa

– la PNL

– la comunicación no violenta

– filosofía zen

Porque existe una línea muy fina entre el psicodrama, la terapia convencional conductista, el psicoanálisis y la dramaturgia, y siendo conscientes de esto, hemos diseñado nuestra formación centrándonos en lo que el teatro nos ofrece para afrontar los conflictos entre el alumnado, el profesorado y las familias. En ningún caso ofrecemos una alternativa a los tratamientos existentes en el ámbito de la salud mental y emocional. No somos profesionales terapéuticos, y por tanto no es nuestro ámbito de acción ni nuestra propuesta se sustenta en dichas disciplinas.

Se trata de rescatar lo que tantas culturas y tradiciones milenarias han observado y experimentado como una ayuda en el día a día de su existencia, para explicar fenómenos y transmitir conocimientos, pero obviamente puesta al servicio de mejorar la calidad de vida de sus comunidades.

No cabe duda de que los centros escolares son hoy día el espacio donde más tiempo comparten sus vidas los menores (sobre todo para los escolarizados en las etapas educativas de infantil), y es responsabilidad del personal docente, y resto de adultos, que sea siempre un lugar seguro, donde nos empeñemos al máximo para que no se vulneren la integridad física y moral de ningún miembro de la comunidad educativa.

Desde esta premisa está diseñada nuestra formación, dividida en cinco bloques:

  • Herramientas físicas (el cuerpo nunca miente)
  • Herramientas mentales (creer es crear)
  • Herramientas emocionales (las 5 emociones básicas como filtro de todas nuestras experiencias)
  • Herramientas para tomar consciencia de mi realidad (el aquí y ahora)
  • Práctica de estas herramientas (improvisaciones guiadas por la monitora para entender la teoría y poder hacerlo con los menores)

Al finalizar el curso, se les entregará a las participantes un Listado de herramientas básicas para trabajar en las tutorías (la mejor forma de atajar comportamientos disruptivos es darle coherencia a los protocolos de intervención, por tanto homogeneizar qué se hace es fundamental, así la relación expectativas-consecuencias es predecible), además de una extensa Bibliografía para que puedan consultarla las veces que lo necesiten.

Se desarrollará en sesiones semanales de 2 horas, durante 6 semanas, distribuyendo el contenido del curso en seis bloques temáticos con contenido teórico y práctico en cada sesión.

DISTRIBUCIÓN DE LA SESIÓN: 2 horas en total, 30 minutos de calentamiento, 1 hora de trabajo, teórico y práctico, 30 minutos de puesta en común para las conclusiones, y cierre con tareas para la próxima sesión.

El objetivo de esta formación es que los participantes se lleven el mayor número posible de herramientas y estrategias para construir escenas que manifiesten violencias que no se están poniendo de relieve, y atajarlas desde la visibilidad y empatía que generan el teatro; y se llevarán el material de consulta como libros de cabecera.

Si bien entendemos que con las personas los manuales no pueden ser al 100% eficaces, nuestra formación proporciona seguridad, comprensión y confianza en los procesos naturales de vida, en los que el error no existe, sólo la evolución, y ésta no puede fallar. En nuestra mano está: ser espectadores, o ser agentes activos en una deriva social cada vez más saludable.

Con nuestra propuesta, el teatro se convierte en una de las pocas herramientas en la que espectador y agente social activo se fusionan en una misma cosa, y nosotros se la ponemos al alcance de su mano.